Hoy traigo una entrada para aquellos que disfrutan en contacto con la naturaleza, haciendo un turismo activo. Les llevo conmigo a conocer la Senda Litoral, otra forma de sentir el mar.

La senda litoral es un sendero que cuando esté finalmente completado recorrerá la costa malagueña durante cerca de 200 kms, desde Manilva a Nerja, coloquialmente conocida como Costa del Sol, una de las zonas turísticas más importantes de España, que concentra en torno al 35% del turismo de Andalucía.

 

La Senda Litoral

Este proyecto permitirá recuperar zonas de playas y de dominio público marítimo terrestre, y nos permitirá recorrer a pie la costa incluso entre espacios de gran valor natural que jalonan nuestros municipios y que dotan de un gran atractivo a esta Senda Litoral como los Cantales de La Araña o el Peñón del Cuervo en Málaga, Punta Chullera en Manilva, las Dunas de Artola en Marbella, el delta del río Vélez, la desembocadura del Guadalhorce o el tramo rocoso entre Calahonda y Calaburras, en Mijas. Además la Senda Litoral permitirá ver de cerca las 42 torres atalayas diseminadas a lo largo de la costa malagueña, testimonio de un sistema de defensa que perduró hasta el siglo XIX, o los yacimientos fenicios de Vélez Málaga.


Un ambicioso proyecto a 5 años aún en desempeño que está siendo posible gracias a la colaboración de los municipios costeros implicados y de las mancomunidades por las que discurre el camino. En su fase final, los 167 tramos tendrán continuidad al conectar las estructuras ya existentes (paseos marítimos, carriles y senderos) con nuevos tramos que están en ejecución. Este camino forma parte, en su línea costera de la GR-249 o gran senda de Málaga, que consta de 36 etapas y algunas variantes.
En la actualidad, podemos decir que en todas las localidades costeras hay tramos operativos, que discurren siempre en paralelo al litoral y que son muy asequibles pues son prácticamente llanos. No están estructurados por etapas, y es posible hacer recorridos por más de un municipio. Los municipios que participan son los 14 los municipios de la Costa del Sol, Manilva, Casares, Estepona, Marbella, Mijas, Fuengirola, Benalmádena, Torremolinos, Málaga, Rincón de la Victoria, Vélez-Málaga, Algarrobo, Torrox y Nerja.


Hay algunos tramos especialmente populares, de oeste a este se trata de estos:
Entre Manilva y Casares
Es uno de los recorridos menos conocidos de este gran itinerario costero. Quienes deseen hacerlo se encontrarán muchos tramos de paseos marítimos, pero también bonitas pasarelas y puentes de madera. Cuentan con un trazado de unos seis kilómetros que pasa por Sabinillas, el castillo de La Duquesa o el puerto deportivo del mismo nombre.
Estepona
En este municipio del litoral, además de su paseo marítimo, hay un bonito camino junto al mar desde la urbanización Andalucía Beach hasta prácticamente la desembocadura del río Guadalmansa. Son unos 3 kilómetros
Marbella
Marbella ofrece un tramo de más de nueve kilómetros, entre el hotel Guadalpín Banús (urbanización El Rodeo) y el puerto pesquero de la ciudad. Buena parte de ese recorrido es urbano, sin embargo en el tramo más oriental del litoral marbellí, caminantes, senderistas y ciclistas pueden realizar también un recorrido de poco más de un kilómetro desde la playa de Cabopino junto al paraje natural de las Dunas de Artola y complementarlo con el recorrido sobre pasarelas de madera que se puede hacer dentro de este espacio protegido
Mijas Costa
Esta parte del litoral tiene 7 kilómetros continuos, desde el límite con el término municipal de Marbella hasta justo antes de la playa del Chaparral. Además de algunos tramos de paseo marítimo, allí hay cómodas y bonitas pasarelas de madera con paneles explicativos sobre la biodiversidad costera. Resaltar el Torreón, en la Cala de Mijas, donde aguarda una interesante colección sobre el mar. En todo el recorrido encontraremos lugares donde poder parar a refrescarnos o a comer algo porque hay buenas infraestructuras.
Fuengirola
Desde el límite del término municipal de Mijas hasta el de Benalmádena, Fuengirola tiene prácticamente toda su franja costera habilitada como Senda Litoral de Málaga, pues incluye su paseo marítimo. Este es un tramo urbano, de algo más de siete kilómetros con bastante atractivo que incluye el parque fluvial, el castillo de Sohail y los puertos deportivo y pesquero de la localidad.
Benalmádena y Torremolinos
Entre estos dos municipios suman más de 14 kilómetros de recorrido continuos de Senda Litoral de Málaga, gracias fundamentalmente a los paseos marítimos ya existentes. De hecho salvo por un pequeño tramo en la playa de Carvajal, ambos municipios tendrían completas sus fases de este gran recorrido provincial
Málaga y Rincón de la Victoria
Desde el paraje natural de la Desembocadura del Guadalhorce hasta Rincón de la Victoria de Torre de Benagalbón sumarían más de veinte kilómetros continuos, a falta de un tramo de unos 100 metros en el puerto del Candado y unos 700 en la playa de La Araña, ambos de la ciudad de Málaga. Buena parte de este largo recorrido transita por paseos marítimos, pero hay zonas que discurren por espacios muy distintos, como el tramo de la Desembocadura del Guadalhorce, o las playas del Peñón del Cuervo y de Torre de Benagalbón. Este tramo coincide con algunas de las etapas de la Gran Senda de Málaga.


 

Razones para recorrerla

Las mías, como enamorada de los espacios abiertos y vecina de alguna de las localidades que son recorridas por ella, pueden no ser las mismas que las del viajero ocasional, pero seguro que en lo principal habría consenso:
1. Relajarse con la belleza del paisaje al tiempo que oxigenamos nuestra mente con aire fresco y puro
2. Hacer ejercicio, un ejercicio tonificante y al alcance de casi todo el mundo caminando agradablemente esta senda que combina pasarelas de madera, paseos marítimos, bonitos parajes, zonas de acera e incluso arcenes adaptados en algún tramo.
3. Romper con la rutina. Sí, cada vez que la recorro me pregunto porque no lo hago más a menudo, es un tónico para el cuerpo y la mente.
4. Disfrutar colateralmente de nuestras playas y acantilados, porque cada playa tiene su particular encanto así como sus chiringuitos e instalaciones. En muchos de los tramos la oferta de chiringuitos, restaurantes y servicios playeros es excepcional, y sentarse a almorzar, a descansar o a terminar el día en la playa es el broche de oro a un día estupendo.
5. Practicar diversos deportes a la orilla del mar, yoga, acuáticos, eso sí, compaginados con el paseo a pie o el desplazamiento en bicicleta.
6. Conocer mejor alguno de estos municipios, sus parajes naturales o su importancia histórica, con yacimientos de hace casi 2000 años o construcciones defensivas utilizadas por numerosas civilizaciones.
7. Aprender a reconocer las distintas especies de aves marinas pero también la flora y la fauna marina, a través de la información facilitada en los paneles a lo largo del recorrido.