El Bazar de las Especias, el Bazar de los Sentidos


En el distrito costero de Eminönü, a un costado del puente de Gálata y junto a la Mezquita Nueva (Yeni Camii) se encuentra uno de los mercados más coloridos, famosos y fotografiados de Estambul. El conocido coloquialmente como “Bazar de las Especias”, es también conocido como el Bazar Egipcio y el Misir Carsisi. Todos estos nombres se refieren a un singular espacio comercial de casi cuatro siglos de antigüedad que cualquiera que aspire a conocer a fondo esta apasionante ciudad no habría de pasar por alto. En Mayo concluyeron unas necesarias obras de renovación por lo que los visitantes lo pueden ya contemplar con su mejor imagen.

El mercado egipcio es uno de los mercados cubiertos más antiguos de Estambul, y forma parte del complejo o kulille de la Mezquita Nueva. Ambos edificios se construyeron a la par en el S. XVII (en 1664 se inauguró el mercado y en 1665 la Mezquita, que sufrió un incendio en 1660 y hubo de ser prácticamente reconstruida desde cero). La obra la comenzó Safiye Sultan y la terminó tras una serie de vicisitudes la sultana Turhan Hatice, madre de Mehmet IV, una de las figuras prominentes de la época conocida como el Sultanato de las Mujeres.

El mercado aledaño se construye con una función práctica muy clara, financiar con los impuestos sobre las transacciones y los alquileres de los espacios comerciales las actividades filantrópicas y culturales y el mantenimiento de la Mezquita.

Como ya os relaté en una entrada anterior sobre mercados y mercadillos de Estambul, el Mercado Egipcio se especializó en granos, especias y en lujosas mercancías, aunque hoy en día se puede decir que es un espacio mucho más heterogéneo, donde quedan pocos negocios que se dediquen exclusivamente a las especias, de hecho no son ya tantos. Su nombre hace referencia al gran intercambio comercial marítimo que existía entre Turquía y Egipto en época Otomana. Durante el s. XV las especias y otras lujosas mercancías como ungüentos, perfumes o tejidos llegaban de la India y del sudeste asiático hasta Egipto, y desde aquí llegaban a Estambul a través del mar mediterráneo.

El mercado tiene forma de L y cuenta con seis puertas de entrada y unas noventa tiendas en su interior. Sus paredes, y su exterior, de piedra y ladrillo visto, se asemejan al Gran Bazar, aunque las proporciones son mucho menores. El exterior está repleto de tiendas y puestos de alimentación, queserías, embutidos, pescado, frutas, encurtidos, especias y frutos secos, y se extiende hasta la mezquita de Solimán en una populosa zona de mercado donde se puede encontrar de todo para el hogar y que se conoce por los locales como Tahtakale.

Creo que una visita al mercado de las especias es algo de lo que ningún visitante se ha de privar, porque aún es posible percibir algo del aspecto exótico y oriental de la ciudad. Si somos capaces de dejar a un lado lo obvio, que se trata de un lugar muy turístico, donde los tenderos pueden ser un muy insistentes, y donde los precios serán más altos que fuera del mercado, la visita os aseguro que merecerá la pena.

Vuestros sentidos serán literalmente bombardeados con toda suerte de olores, colores, y texturas. Sobre todo es una fiesta visual, ya que los tenderos, sabedores del atractivo y del exotismo con el que el lugar es percibido por el visitante, engalanan sus tiendas y exponen la mercancía en infinitas presentaciones cual hermosos bodegones.

Los aficionados a la fotografía disfrutarán como niños ante este escenario donde todo es susceptible de ser fotografiado. Los amantes de los tés y de los artículos naturales se sentirán tentados a cada paso; sabed que en el pasado, el Bazar de las Especias funcionaba como una “farmacia natural”. Las recetas de medicinas hechas de mezclas de distintas hierbas se anunciaban fuera de las tiendas, por lo que los clientes podían solicitar estas fórmulas si así lo deseaban. Esta tradición todavía continúa hoy. Muchas de las tiendas del bazar venden especias y mezclas que se sabe que son efectivas contra muchos tipos de dolencias diferentes.

Por último, los que simplemente persigan encontrar el mejor souvenir lo tendrán fácil (o no!).

 

¿Qué comprar en el Bazar de las Especias?

Los que decidan pasar de la contemplación a la acción verán que en este bazar se pueden adquirir todo tipo de especias, frutos secos, esponjas naturales, perfumes, hennas, juegos de té, jabones naturales, caviar del Báltico, y, cómo no, los antes mencionados souvenirs.

Además podrán adquirir el famoso café turco en la calle aledaña, el más apreciado de la ciudad en “Kurukahveci Mehmet Efendi”. Los locales hacen cola religiosamente frente al pequeño establecimiento que desde 1871 vende el grano recién tostado y molido en este modesto local que inunda con su fragancia toda la calle, no olviden que el café es una cosa seria en Turquía.

Otro de los productos que se pueden adquirir aquí son dulces típicos:  lokums y las baklavas entre otros, podréis elegir y probar los que más os llamen la atención y os los cortarán y prepararán para que no sufran durante el viaje en bonitas cajas. También los hay en cajas ya preparadas, pero mi consejo es que seáis un poco curiosos, probéis distintas variedades y confeccionéis vuestra propia selección.

Es casi inevitable salir con algo de allí porque una vez que un vendedor os capta y os atrae hasta el interior de su tienda ( y son muy buenos en ello) estaréis “atrapados”. Chapurreando más lenguas que en la torre de Babel conseguirán arrancaros una sonrisa, y ese es el comienzo. Vuestros ojos irán de un estante a otro, mirando todo con gran curiosidad e intentando averiguar qué especia es esa tan llamativa que nunca antes habéis visto, a qué sabrá ese precioso pastelillo de granada y pistacho o preguntándote qué uso tiene esa ristra de piel de berenjena seca que se vende como guirnaldas. Relajaos, y nunca perdáis el sentido del humor, la compra en sí es una experiencia más, sobre los precios, como os decía, son algo más altos que fuera del bazar pues están orientados principalmente al turista, pero importante, son precios que se pueden regatear.

Por otro lado, creo que nunca olvidareis este lugar por lo que estará sobradamente compensado.

 

Algunos Datos Prácticos

En el exterior del Bazar tenéis varios puntos de interés que pueden completar un día de visitas, por un lado la Mezquita de Rüstem Pasha, por otro lado, la Mezquita Nueva, y como os adelantaba antes, el mercado de Tahtakale con sus numerosos hans o caravasares, alguno de los cuales se pueden visitar, aquí os cuento sobre el Büyük Valide Han, el más importante de la ciudad. La Mezquita de Solimán se encuentra en esta zona, atravesando el mercado queda a unos 800 metros.

Horario: El horario del Bazar de las especias es de 8:00 a.m. a 7:00 p.m. todos los días excepto los domingos, en que abre a las 09.30h y cierra a las 7:00 p.m,  aparte de las festividades religiosas y públicas. (link)

Dirección: Rüstem Paşa Mahallesi, Erzak Ambarı Sok. No:92, 34116 Fatih/İstanbul, Turquía

Cómo llegar: Tranvía: Eminönü (línea T1).

Por Ana Morales © Copyright 2018 | Todos los derechos reservados

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