París es una ciudad de cine, no solo porque ha sido en multitud de ocasiones un protagonista más de la gran pantalla que nos seduce y nos atrae tanto como la trama misma de la película, sino por la cantidad de rodajes que cada año se hacen en ella. No debería extrañarnos ya que, de hecho, fue la primera ciudad en ser inmortalizada en la gran pantalla por los hermanos Lumiére.
Les invito a que me sigan en esta ruta para amantes del séptimo arte.

Quizás os sorprenda saber que cada año, París se convierte en escenario de unos 900 rodajes de películas en más de 5.000 lugares de la ciudad. No espero, por tanto, mencionar todos los puntos inmortalizados en el cine, sino daros algunas ideas y poner de manifiesto que es posible hacer vuestra propia ruta por un París de cine.

 

Rutas literarias

Tan sólo una mínima ruta por el París de Los Miserables, de Victor Hugo, incluye un sinfín de lugares: desde la Maison de Víctor Hugo, en la Place des Vosges; pasando por la iglesia de Saints-Paul-et-Louis (entre las rue Saint Antoine y Rivoli), donde se casan los personajes (el idealista Marius y la tierna Cosette), hasta el Panteón, donde se conservan las cenizas de genial escritor.

O otra que seguro muchos de ustedes están deseando de recorrer tras el éxito de Lupin, donde París fue otro protagonista casi tan importante como los personajes. París no sólo es el telón de fondo de la trama sino una parte integral del enigma con su luz y oscuridad. Podremos contemplar un París icónico y reconocible (los Jardines de Luxemburgo, el Museo del Louvre, Montmartre, la Torre Eiffel, el Museo de Orsay o el Pont dels Arts). Y otro París menos famoso como el Mercado de las pulgas de Saint-Ouen, conocido con sorna como el “Saint Honoré de las pulgas” por los parisinos, el canal Saint Martin, las Catacumbas de la ciudad o la Biblioteca del Instituto Nacional de la Historia del Arte.

Otro París muy reconocible es el de El código Da Vinci, el millonario best seller que consiguió renovar el interés por los entresijos y oscuridades del cristianismo, en un atractivo batiburrillo de lo esotérico, lo mítico y lo divino. ¿Sabían ustedes que el Louvre permitió rodar algunas escenas allí a cambio de un alquiler de 50.000 euros diarios? Esto ocurría por la noche, cuando el Museo quedaba vacío de turistas y colas.

Otro reconocible escenario es La Iglesia de Sant Sulpice, en París, aquí es donde Silas traza la línea Rosa esperando encontrar algo que lo lleve al Grial. Esta era la marca original de la Longitud-cero que atravesaba la capital parisina antes de que este hito fuera mudado al Meridiano 0, en Greenwich, Inglaterra. Igualmente, en París está la pirámide invertida que aparece en el momento culminante de la película cuando Langdon descubre la respuesta al misterio.

El protagonista, por cierto, se hospeda en el glamuroso Hotel Ritz, que desde 1898 ha alojado a las más destacadas celebridades, desde el rey Eduardo VIII hasta Ernest Hemingway. También El Jardín de las Tullerías, o el Arco del Triunfo son parte de la novela de Dan Brown.


 

Un París de cine

Centrándonos en el séptimo arte, Woody Allen tiene incluso una ruta oficial de la película Midnight in Paris creada por el propio ayuntamiento de Paris para la película. Esta ruta sigue los lugares que Woody Allen retrata, a través de los largos paseos que da su protagonista, Owen. Algunos emblemáticos, como el cabaret Aux Trois Mailletz, (en 56 Rue Galande). O Le Grand Vefour, (en el 17 rue de Beaujolais), el lujoso restaurante donde comieron Balzac, Víctor Hugo y Jean Cocteau.

También nos lleva a las joyerías y tiendas de lujo de la Place Vendôme, los jardines del Museo Rodin o, de nuevo el antes mencionado mercado de Saint Ouen.

Seguimos este fugaz paseo por un Paris de cine sin dejarnos atrás una película, Amelie, que descubrió al mundo el barrio de Montmartre, uno de los más encantadores de la ciudad.

Montmartre es el barrio de Amelie Poulan, bohemio, artista y lleno de poesía, y con ese aire aún latente del pueblo que fue antes de que se anexionase a la gran capital, con sus calles adoquinadas, placitas y casas de campo. No es fácil saber dónde está exactamente la casa de Amélie, aunque sabemos que está en la zona de Abbesses, en Montmartre-. Ella trabaja en el famoso Café des Deux Moulins, (15, rue Lepic) donde Amélie es camarera. l’épicerie Monsieur Collignon está en la rue des Trois Frères, justo enfrente del pequeño passage des Abbesses, una callecita con escaleras muy típica del empinado barrio de Montmartre. Por cierto, inmutables, el Sacré Cour y el carrusel siguen igual que lo recordamos.

Intocables nos paseó en silla de ruedas y a carcajada limpia por los Campos Elíseos. Esta historia francesa, basada en un hecho real y en un libro, se reía de algunos de los tópicos locales (el ricachón insoportable blanco, por supuesto, obligado a convivir con el inmigrante de barrio marginal, negro, también por supuesto, que sin embargo es un tipo carismático y divertido) y tuvo gran éxito allá por 2012. Omar Sy, entonces aún poco conocido, encarna a la perfección al segundo, víctima del desprecio social.

Los interiores se corresponden con el Hotel D´avaray y el barrio donde vive Driss, es un barrio de viviendas sociales construidas a finales de la posguerra en los años cincuenta en la Noue-Caillet, en el norte de Bondy.

En La Haine (El odio) no se nos mostraba el lado elegante y rutilante de la capital, sino uno muy distinto, el de la marginalidad, el racismo, y la desigualdad.

Esta cruda cinta nos enseñó cómo es la vida de un judío, un árabe y un negro en los suburbios de un París donde la luz y el brillo se han esfumado junto con el chic y el charme. Un París que comenzamos a visibilizar a través de los disturbios de París del año 2005 y que asustaba bastante. Pero eso, nos guste o no, también está ahí.

Esta película se rodó en Chanteloup-les-Vignes, Yvelines, concretamente en el barrio de La Noé. Temerosas de que fuesen estigmatizadas, las autoridades permitieron que Kassovitz filmara en la finca Cité de la Noé en Chanteloup-les-Vignes, a unos 25 kms al noroeste de París, con la condición de que no se especificara el lugar. Es un lugar al que no llegareis por casualidad ya que queda fuera de todos los circuitos salvo que vivas allí. Desde el rodaje de la película ha habido algo de renovación urbana y algunos de los edificios que se ven en la película ya no existen. Sin embargo, todavía se pueden ver los enormes murales de la escena final en la Rue des Pierreuses, que representan a los poetas Arthur Rimbaud y Charles Baudelaire.

Entre las localizaciones parisinas reconoceréis la terraza de Galeries Lafayette. También la estación de Gare St-Lazare desde donde los protagonistas llegan/intentan regresar a casa. También veréis la estación del metro de Forum des Halles y la Place René Cassin, la antigua plaza de la iglesia de Saint Eustache junto a Les Halles.